Los comedores comunitarios no son sólo lugares donde se sirve comida, se trata de espacios donde la repartición de alimentos es un factor que propicia la organización de la comunidad. En algunos, como el del programa de Comedores Comunitarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), incluso es necesario conformar un comité comunitario.
Dicho programa está enfocado a mejorar la situación nutricional de niños, mujeres en gestación y lactantes, personas con discapacidad, adultos mayores de 65 años y las personas que determine el comité comunitario por su condición de pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación en los 405 municipios seleccionados para la Cruzada contra el Hambre.
Los comités comunitarios tienen la tarea de nombrar una comisión de alimentación, la cual se encarga de recibir los recursos federales para equipar, así como abastecer y operar el comedor. También tiene entre sus funciones organizar grupos de cinco personas. Cada grupo deberá elaborar los alimentos un día a la semana.
TRABAJO EN EQUIPO.
La ubicación de los comedores comunitarios recae en el ayuntamiento, el cual propone los lugares públicos más aptos parainstalar el comedor; asimismo, apoya con obras para la adecuación de los inmuebles donde se instalarán los comedores.
“Este es un acto de buena fe y no una cuestión de lucro, por lo tanto Sedesol no pide actas de cabildo, sólo el permiso de la autoridad municipal para instalar el comedor en un espacio público, que puede ser un centro de salud, alguna casa ejidal, la jefatura de tenencia de las instalaciones del DIF. La comunidad es la que decide si la ubicación propuesta les conviene a todos”, explica Víctor Calvillo Carlos, director general de Participación Social de dicha dependencia.
El funcionario refiere que entre las características que debe cumplir el espacio está disponer de un área de 120 metros cuadrados construidos, techados y cerrados para instalar luz eléctrica, agua potable y drenaje. La distribución debe ser la siguiente: de 20 a 25 metros cuadrados para bodega, un espacio de tamaño similar para la cocina y otro para sanitarios. El resto se debe destinar a colocar mesas de 5 a 10 comensales.
Una vez que los comedores entran en
operación, inicia un proceso mediante el cual cerca de 10 mil estudiantes universitarios, prestadores de servicio social, se encargan de supervisar que dichos espacios operen de manera correcta.
EN TODO EL PAÍS.
Uno de los casos más exitosos es el Estado de México. Recientemente, el gobernador de dicha entidad, Eruviel Ávila Villegas, anunció que próximamente se pondrán en marcha 2 mil nuevos espacios de este tipo en beneficio de 240 mil personas de 96 municipios de la entidad, quienes recibirán dos raciones alimenticias durante cinco días cada semana. Dichos comedores se sumarán a los 1,788 que ya existen en la entidad, con lo cual se convertirá en el estado con el mayor número de comedores comunitarios en el país al alcanzar una cobertura de 53 por ciento de su territorio.
En julio de este año, la Sedesol plantea poner en operación 1,858 comedores en todo el país, así como abastecer a los 500 que ya operan en el estado de Guerrero. «La certeza de abrir estos espacios se sustenta en los 1,555 millones de pesos (mdp) de techo presupuestal con los que cuenta la Sedesol para la segunda etapa del programa. Con este presupuesto vamos por 1,200 nuevos comedores”, explica Víctor Calvillo.
Asimismo comenta que otros 550 comedores comenzarán a operar luego de la asignación de 550 mdp del fondo emergente del Ramo 23, para el Fondo para Fronteras, en los estados fronterizos del país, con atención especial para los estados de Baja California y Chiapas.
Como parte de un convenio con la Sedesol, Petróleos Mexicanos (Pemex) construirá 108 comedores más en los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
Asimismo, existen algunos municipios que, por cuenta propia o mediante los sistemas DIF estatales, han emprendido proyectos de comedores comunitarios, como Chimalhuacán, Estado de México, a través de los Espacios de Alimentación, Encuentro y Desarrollo (EAEYD), o el que se instaló en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, el cual contempla ampliar sus servicios a los fines de semana. En Colima, el DIF estatal puso en marcha un programa de seguimiento a beneficiarios del subprograma Comedores Comunitarios, de la Coordinación de Programas Alimentarios de dicha institución, para verificar que el beneficio llegue a quienes más lo necesitan.
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